Acandí: Tierra de la naturaleza virgen

El nombre de Acandí proviene de la voz indígena “Acantí”, que quiere decir “Río de Piedra”, una población que cuenta con ricas, exuberantes y majestuosas playas, montañas, mar y ríos donde el turista puede gozar de una zona tropical húmeda y de espectaculares paisajes a una temperatura promedio de 28°C.

Dentro de las actividades económicas de la zona están la agricultura, la ganadería y cómo no mencionar el turismo, una de las riquezas bien aprovechadas por la región, donde sobresalen diversos atractivos turísticos como la playa de Playona, lugar a donde llegan anualmente, en la época de Semana Santa, las famosas tortugas Caná a desovar. Esta es considerada la quinta playa en importancia a nivel mundial para la preservación de esta especie de tortuga marina, la más grande que existe, que puede llegar a medir dos metros y alcanzar un peso cercano a los mil kilos. Este importante fenómeno natural atrae un sinnúmero de turistas cada año, pues allí, en el Santuario de Fauna Acandí, Playón y Playona, las tortugas Caná llevan a cabo una actividad fundamental para su preservación, llegan a esta parte del litoral Caribe para poner sus huevos y reproducirse.

La primera y mejor noticia durante tu estadía por Acandí es que todos los días la brisa y la melodía del mar Caribe se convierten en tus vecinos inseparables, que te acompañarán a los distintos lugares sorprendentes que te ofrece esta zona chocoana. Playa Soledad, también conocida como Playa Alta en el Desafío 2005, te atrapará con sus hermosos paisajes, playas tranquilas y un ambiente natural. Allí podrás disfrutar de diferentes actividades como nadar, caretear y caminar por los diferentes espacios para relajarte. Además, podrás llegar nadando al Islote El Mirador, para disfrutar de la excelente panorámica del paisaje que se observa desde este punto. La bahía El Aguacate, a solo 20 minutos en lancha desde Acandí, llama la atención por la transparencia de sus aguas y los colores de sus paisajes, esta se convierte en otra opción para disfrutar de esta maravillosa zona rodeada del Caribe colombiano, aquí, en un cálido kiosco, podrás deleitarte con las delicias gastronómicas típicas de la región, hospedarte en las cabañas disponibles para los turistas y disfrutar de diversos planes como realizar caminatas puramente ecológicas y observar, durante el recorrido, variedad de aves; visitar los hoyos sopladores, que durante la temporada de marea alta, disparan una ráfaga de agua hasta de un metro de alto, refrescante y natural, un punto característico donde querrás llevarte un recuerdo fotográfico; nadar en las piscinas naturales, caracterizadas por sus aguas cristalinas y perfectas para ver coloridos, pequeños y medianos peces. Así mismo, durante el recorrido se hace una aproximación a las Isla de los Pájaros o Terrón de Azúcar, un islote donde podrás observar infinitas especies de aves en especial albatros y pelícanos en un espacio completamente natural e idóneo para su reproducción, una experiencia inolvidable. Así que ya lo sabes, si el Nuevo Mundo ha inspirado los más enardecidos sueños, mitos y utopías, esta zona del Darién en particular, es uno de los escenarios propicios para darles rienda suelta a todos ellos; una naturaleza virgen que guarda celosamente sus secretos, con riquezas inimaginadas espera por ti. 

   

Articulo extraido de la revista ADA edición 14.

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